Sudán del Sur. Francisco: No pierdan la oportunidad de construir la paz

Otro sentido llamamiento a mantener viva la esperanza en las palabras del Papa en su saludo de despedida al final de la Misa en el Mausoleo de ‘John Garang’ en Yuba: “La esperanza, aquí especialmente, está en el signo de la mujer” a quien agradezco y bendigo de manera especial, confío a María ‘Reina de la Paz’ el camino de la reconciliación en el país.

Adriana Masotti – Vatican News

“En Sudán del Sur hay una Iglesia valiente”: lo afirmó el Papa Francisco en el último saludo que selló la Misa en el Mausoleo “John Garang” de Yuba, palabras de agradecimiento dirigidas a los fieles llegados, no sin esfuerzo, de todo el país para participar en la celebración final del viaje apostólico. Una peregrinación ecuménica de paz por la que el Papa agradeció la acogida recibida, el trabajo de tantos y las muestras de fe y afecto.

No pierdas la esperanza, un regalo para compartir

En sus palabras hay un reconocimiento especial a la contribución de las mujeres a la Iglesia y a la sociedad. Retomando lo que había dicho antes el arzobispo de Juba, monseñor Stephen Ameyu Martin Mulla, “nuestra Iglesia ha producido dos Santos: San Daniel Comboni y Santa Josefina Bakhita”, Francisco dijo de esta última que era “una gran mujer, que con la gracia de Dios transformó el sufrimiento que padeció en esperanza”, sabiendo transmitirla a tantos otros. Y el Papa continúa:

“Esperanza es la palabra que me gustaría dejaros a cada uno de ustedes, como un regalo para compartir, como una semilla que da fruto. Como nos recuerda la figura de Santa Josefina, la esperanza, aquí especialmente, está en el signo de las mujeres, y quiero dar las gracias y bendecir de manera especial a todas las mujeres del país.”

A Sudán del Sur le dejo la palabra paz

Y hay otra palabra que Francisco quiere dejar a Sudán del Sur y es la palabra paz que ha marcado estos días y que, dice, “deseo con todas mis fuerzas” también para los días venideros y a la que asegura su apoyo, junto al de los dos líderes religiosos -el arzobispo de Canterbury, el anglicano Justin Welby, y el moderador de la Asamblea General de la Iglesia de Escocia, el pastor Iain Greenshields- que le han acompañado en este viaje.

“Con mis hermanos Justin e Iain, a quienes doy las gracias de todo corazón, hemos venido hasta aquí y seguiremos acompañando sus pasos, haciendo todo lo posible para que sean pasos de paz, pasos hacia la paz. Quisiera confiar el camino de la reconciliación y de la paz a otra mujer, la más grande y al mismo tiempo la más pequeña, la más alta y al mismo tiempo la más cercana a nosotros, a cada uno de nosotros. Ella es nuestra tierna Madre María, la Reina de la Paz.”

A María confío el camino de la paz en África y en el mundo

María, “Nuestra Señora de África está siempre con nosotros”, dice el Papa Francisco, y a ella confía la gran causa de la paz en todo el mundo.

“A ella, a quien ahora rezamos, confiamos la causa de la paz en Sudán del Sur y en todo el continente africano, donde tantos hermanos nuestros en la fe sufren persecución y peligro, donde tantas personas padecen conflictos, explotación y pobreza. A la Virgen confiamos también la paz en el mundo, especialmente en los numerosos países que están en guerra, como la martirizada Ucrania.”

Las palabras finales de Francisco siguen siendo de afecto hacia el pueblo sursudanés: ” ¡Están en mi corazón, están en nuestros corazones, están en los corazones de los cristianos de todo el mundo!”, dice. Y repite: “Nunca pierdan la esperanza. Y no pierdan la oportunidad de construir la paz”.

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