Sor André, la mujer más anciana del mundo muere a los 118 años

André: había elegido este nombre de pila masculino, el de su hermano… un poco para provocarle porque dudaba de su vocación. Lucile Randon nació en Alès, en el sur de Francia, el 11 de febrero de 1904. Protestante hugonote, de abuelo pastor, se convirtió al catolicismo a los 19 años e ingresó en las Hijas de la Caridad de París a los 40 años. La Hermana André pasó 28 años de su vida religiosa en el hospital de Vichy, donde atendía a ancianos y huérfanos.

No fue hasta 2009 cuando la religiosa, de 105 años, se trasladó a Toulon, a la residencia de ancianos Santa Catalina Labouré, donde falleció el martes 17 de enero hacia las 2 de la madrugada mientras dormía.

En Twitter, el Secretario General de la Conferencia Episcopal Francesa citó a la religiosa diciendo: “Amaba a Dios y confiaba en él”. El homenaje del padre Hugues de Woillemont es uno de los muchos testimonios que recorren las redes sociales desde el lunes por la noche. Durante su larga estancia en la tierra, la Hermana André aconsejó incansablemente “amar siempre sin restricciones, amar sin esperar nada a cambio, porque cuando se ama a los demás, cuando se va hacia los demás, no se tiene miedo a lo desconocido”, explicó David Tavella, responsable de comunicación de la residencia de ancianos de Tolón.

En 2019, por su 115 cumpleaños, recibió un rosario del Papa Francisco. El Papa, un hombre muy valiente, dijo.

En 2021, con motivo de su 117º cumpleaños, pudimos hablar con ella… Ese año, Radio Vaticano celebró su 90º aniversario.

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