“Raíces y Alas”: Un Congreso que ayudó a tener conciencia de Iglesia continental

Un tiempo para compartir la vida de los católicos hispanos, un grupo con cada vez mayor presencia y fuerza en Estados Unidos, que se encontraba de 26 a 30 de abril en Washington para participar del Congreso “Raíces y Alas”. La amplia programación, en la que se sucedieron multitud de intervenciones impidió hacer una profunda reflexión en un primer momento, pero una vez encerrado vienen muchas cosas a la memoria.

El catolicismo latinoamericano ha traspasado las fronteras

No podemos olvidar la fuerza del catolicismo latinoamericano, que como recordaba el padre Alan Deck Figueroa, ha ultrapasado las fronteras de América Latina y el Caribe para instalarse definitivamente en Estados Unidos, hasta el punto de que hoy en día los hispanos ya representan casi la mitad de los católicos del país.

Casi al final del encuentro, el jesuita hacía ver algunas cuestiones importantes, que ayudan a reflexionar sobre lo vivido en el Congreso, pero sobre todo en relación a lo que la Iglesia católica en Estados Unidos vive hoy. En ese sentido, el padre Deck señalaba que una cosa es respetar la Tradición y otra volverse tradicionalista. “El sentido católico de la tradición es algo que se va adaptando a las nuevas experiencias”, o en palabras bíblicas: “echar nuevo vino en nuevos odres”.

No quedarse en ideologías

Por eso, el teólogo insistió en que no podemos quedarnos en una ideología respecto a la Tradición, afirmando que las ideologías de derecha y de izquierda representan esquemas cerrados, y el catolicismo, seguir al Cristo Resucitado, creer en el Espíritu Santo no permite cerrarnos en “jaulas de certezas que no responden a lo que está pasando en frente de nosotros”. Desde ahí dijo sin pelos en la lengua: “mucho cuidado con el tradicionalismo para que nuestra Tradición no se vuelva un cadáver”, o una pieza de museo, citando las palabras del Papa Francisco.

Frente a eso, el jesuita apuesta por el cambio sugerido por el Vaticano II, que lleva a la conversión pastoral, un cambio que resulta del análisis, de la conversación, de la consulta, del diálogo, de la oración. Esta conversión tiene que ver con nuevos horizontes, que el padre Deck definió como el límite de lo que vemos. Alguien que conoce la dinámica de la Pastoral Hispana en Estados Unidos desde hace décadas, hizo ver que crecer en la fe en Jesucristo es ir cada vez más ensanchando el horizonte, insistiendo en que “los horizontes cambian y tenemos que responder a lo que vemos y escuchamos”.

Hacer preguntas

En ese sentido, señaló que “hay personas que se quedan con un horizonte limitadito, porque es más cómodo, requiere menos esfuerzo”. También hizo ver más que buscar solo respuestas en la fe, “el seguimiento de Jesucristo en el mundo en el que vivimos requiere la capacidad de hacer buenas preguntas”. Para ello es necesario prestar atención, no quedarse con las formulaciones del pasado, y sí con nuevas preguntas, nuevo vino, nuevos odres, pues “estamos en camino, no estamos parados”. Lo importante es “abrir los ojos, escuchar y crecer humanamente”.

Para el padre Deck es primordial la búsqueda de la justicia social en primer lugar, vivir movidos por un amor que toma en cuenta al otro, vivir para los demás y no ensimismados, construir puentes, algo que se contrapone a una realidad presente en la Iglesia de hoy, también en Estados Unidos, como son los ataques al Papa Francisco.

Reconocer la importancia de los jóvenes, llamados a ser los líderes del futuro de la Pastoral Hispana, fue algo a lo que invitó el jesuita, que también destacó la importancia de la fuerza y la guía del Espíritu Santo, así como del discernimiento, que considera el corazón de la sinodalidad.

Unidad en un camino sinodal

Un Congreso histórico, como reconocía Elisabeth Román, destacando el hecho de haber unido América Latina, el Caribe, el Vaticano con Estados Unidos, en un camino sinodal. La presidenta del Consejo Nacional Católico para el Ministerio Hispano insistió en el hecho de ser un solo continente, agradeciendo la presencia del Celam, y viendo el futuro como un nuevo comienzo, un nuevo espíritu para caminar juntos en sinodalidad.

Mons. Miguel Cabrejos agradeció el convite hecho al Consejo Episcopal Latinoamericano. El presidente del Celam destacó el gran espíritu de comunicación, de fraternidad, de solidaridad, esperando que tenga muchos frutos pastorales en el ser y quehacer de la Iglesia, siguiendo el camino de la sinodalidad que nos propone el Papa Francisco.

Una hermosa experiencia de la Iglesia

El secretario general del Celam afirmó que “el encuentro nos hace bien, porque nos renueva en la esperanza, nos ayuda a compartirla alegría de la fe, sueños, desafíos, y esto es una apertura al Espíritu Santo”. Mons. Jorge Lozano destacó que “es realmente importante todo lo que sea reflexionado, intercambiado y el haber crecido en comunión, fortalecer la participación y renovarnos en la misión”.

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