¡Jesús apostó fuerte al hacer promesas tan grandes! Te cuento sobre la devoción a la Divina Misericordia

La Coronilla de la Divina Misericordia es una devoción que se originó a partir de las revelaciones de Jesús a Santa Faustina Kowalska en la década de 1930.

Las apariciones de Jesús a Santa Faustina

Santa Faustina Kowalska era una monja polaca de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia. En 1931, mientras se encontraba en Vilna, Lituania, Santa Faustina experimentó una visión de Jesús.

En esta visión, Jesús se le apareció con su mano derecha levantada en bendición y la izquierda tocándose el pecho, de donde brotaban rayos rojos y celestes. Otro día Él dijo a santa Faustina: «Los dos rayos significan la Sangre y el Agua. El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas».

En una conversación con Jesús, Él le encomendó que pintara una imagen de esta visión con las palabras «Jesús, en ti confío» en la parte inferior.

Cuando la imagen acabó de pintarse, santa Faustina lloró porque no reflejaba toda la belleza de su Señor. Ella le había dicho: «¿Quién te pintará tan bello como Tú eres? Como respuesta oí estas palabras: «No en la belleza del color, ni en la del pincel, está la grandeza de esta imagen, sino en Mi gracia»».

En años posteriores, Jesús se le apareció a Santa Faustina muchas veces más, revelándole la oración de la Coronilla de la Divina Misericordia y prometiendo muchas gracias y bendiciones a aquellos que la recitan con fe y devoción.

Lo más importante sobre la devoción a la Divina Misericordia

 Coronilla de la Divina Misericordia

Lo esencial es la confianza hacia Dios y el abandono en su Voluntad. Esta respuesta a lo que Él quiere de cada uno de nosotros se basa, primero, en los mandamientos, las bienaventuranzas, consejos evangélicos y, en segundo lugar, en lo que el Espíritu Santo va comunicando a cada alma en su día a día.

Es importante entender que esta devoción no debe ser… bueno, solo una devoción, un rezo acostumbrado. Se ha de transformar en toda una actitud que transforma nuestro amor a Dios y hacia los demás.

La forma de culto a la Divina Misericordia fueron manifestadas por Jesús a santa Faustina. Por ejemplo, la celebración de esta devoción el primer domingo después de Pascua, el rezo de la Divina Misericordia, el recuerdo de la Hora de la Misericordia, la imagen de Jesús Misericordioso.

Jesús hizo grandes promesas para quienes practiquen esta devoción. La condición para recibir estas promesas es confiar en Dios, en su Misericordia y también tener esta misericordia con el prójimo.

Promesas de Jesús a Santa Faustina

 Coronilla de la Divina Misericordia

Jesús hizo varias promesas a Santa Faustina. En sus revelaciones, Él dijo que la oración de la Coronilla de la Divina Misericordia traería muchas gracias y bendiciones a aquellos que la recitan con fe y devoción.

Una de las promesas más importantes de Jesús es que aquellos que reciten la Coronilla de la Divina Misericordia durante la Hora de la Misericordia (3:00 pm) recibirán una gracia especial. La Hora de la Misericordia es un momento especial en el que podemos acercarnos a Dios, contemplar la hora de su muerte en la Cruz y pedir su misericordia.

Aquí enumeramos algunas promesas que hizo Jesús a Santa Faustina, según el diario en el que ella apuntó las revelaciones que Dios le comunicó:

  1. «Prometo que el alma que venere esta imagen (de la Divina Misericordia) no perecerá. También prometo la victoria sobre (sus) enemigos que ya están aquí en la tierra, especialmente en la hora de la muerte. Yo mismo los defenderé como Mi propia gloria.» (Diario de Santa Faustina, 48)
  2. «Quien recite (la coronilla de la Divina Misericordia) recibirá gran misericordia en la hora de la muerte. Incluso si hubiera un pecador más endurecido, si recitara esta coronilla una sola vez, recibiría la gracia de Mi infinita misericordia (…). Deseo conceder gracias inimaginables a aquellas almas que confían en Mi misericordia.» (Diario de Santa Faustina, 687)
  3. «El alma que se confiese y reciba la Sagrada Comunión (en estado de gracia en este día) obtendrá el perdón total de los pecados y el castigo.» (Diario de Santa Faustina, 699)
  4. «A las tres (de la tarde), implora mi misericordia, especialmente para los pecadores; y, aunque sea por un breve momento, sumérgete en mi Pasión, particularmente en mi abandono en el momento de la agonía (…) No negaré nada al alma que Me pida en virtud de Mi Pasión.» (Diario de Santa Faustina, 1320)
  5. «La oración que más Me agrada es la oración por la conversión de los pecadores. Sepa, hija mía, que esta oración siempre es escuchada y contestada.» (Diario de Santa Faustina, 1397)
  6. «A los sacerdotes que proclamen y ensalcen Mi misericordia, les daré un poder maravilloso; ungiré sus palabras y tocaré el corazón de aquellos a quienes hablen.» (Diario de Santa Faustina, 1521)
  7. «Cuando digan esta coronilla en presencia de los moribundos, yo me interpondré entre Mi Padre y el moribundo, no como un Juez justo, sino como un Salvador misericordioso.» (Diario de Santa Faustina, 1541)
  8. «A través de esta coronilla lo obtendrás todo, si lo que pides es compatible con Mi voluntad.» (Diario de Santa Faustina, 1731)

Recursos recomendados sobre la Divina Misericordia

Por último… la oración de la Coronilla de la Divina Misericordia nos recuerda la importancia de la misericordia en nuestras vidas. Como hijos de Dios, estamos llamados a ser misericordiosos con los demás, al igual que Él es misericordioso con nosotros.

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